31 de enero de 2012

Habitantes del país imaginario

A partir de acá, se empezarán a publicar una serie de entrevistas realizadas por Adela Nicotra, Andrés "Tush" Villalba y Sharvelt Kattán, a algunos de los poetas reunidos en Un país imaginario. Escrituras y transtextos, 1960-1979. Esta primera entrega ha sido tomada del blog www.unpaismaginario.blogspot.com, de una serie de entrevistas realizadas por Adela Nicotra a los autores León Félix Batista, Rocío Cerón y Julián Herbert.

León Félix Batista 

León Félix Batista nació en Santo Domingo, República Dominicana, en 1964. Es autor de una obra prolífica, de ella podemos citar algunos títulos como El Oscuro Semejante (1989), Negro Eterno (1997) y Vicio (1999), todos reunidos en Se borra si es leído -Poesía 1989/1999- (2000), que también incluye un libro de traducciones: Los rombos de la red. 


-¿Cree Ud. que País Imaginario pretende convertirse en un canon de la poesía latinoamericana?

No, en absoluto no: me parece que la intención de los autores, claramente definida en las palabras introductorias, es ejercer una especie de recensión de un cierto acontecer poético actual en nuestra zona.

-¿Podríamos decir, más bien, que se trata de un estudio crítico elaborado por 3 poetas, Medo, Arteca y Del Pliego y que, por ende, es un trabajo poético?

Sí, así me parece: 3 poetas marcadamente excelentes, con trayectorias y abordajes muy distintos entre sí, aglutinando en una muestra (que no antología) poetas de aquí y de allí también muy distintos entre sí. Y en esas diferencias me parece que está la magia: esas diferencias son las que los igualan, vaya paradoja.

-¿Considera Ud. que la línea del neobarroco es la que prevalece en el libro?

Primero habría que preguntarse qué cosa es el neobarroco (y eso sí que es difícil, un pez de plata elusivo), movimiento que tiene sus nombres claros y al que no creo que ninguno de nosotros se abscriba frontal, formal y juiciosamente. Claro que es inexplicable la poesía prevalente de hoy sin el aire neobarroco, sin las puertas que éste abrió, pero no creo ver "prevalencias" de ningún tipo en País Imaginario.

-¿Qué expectativas tiene con su publicación en España?

Creo que habrá de ser un acontecimiento literario de repercusión prolongada. Las grandes empresas editoriales de poesía de allá querrán haber tenido este libro en su católogo. Algunos de nosotros hemos publicado aisladamente y uno que otro libro en España, otros nunca. Se verá en estas páginas un orbe nuevo, una reconversión del decir poético.

Julián Herbert

Julián nació en Acapulco, México, 1971, y es autor de libros de poemas como La resistencia (filodecaballos, 2003) o Kubla Khan (Era, 2005), además de la novela Un mundo infiel (Joaquín Mortiz, 2004) y el libro de cuentos Cocaína (manual de usuario) (Almuzara, España, 2006). 

Desde México hubo reacciones de fastidio y polémica en torno a la publicación de País Imaginario, ¿es un sentir de los poetas mexicanos?¿Es que se piensa que el libro favorece un conjunto de escrituras de corte neobarroco?

No estoy seguro de que sea así. La única reacción adversa que yo vi provino de Mario Bojórquez, un autor plenamente identificado con el sector más conservador de la poesía mexicana, miembro además del grupo más cohesionado entre los poetas de las nuevas generaciones. No desprecio la opinión de Bojórquez, simplemente no la comparto. Por otro lado, cualquier somera indagación demostraría que Bojórquez se caracteriza por descalificar todo aquello que no lo toma en cuenta, una actitud que a mí francamente me sonrojaría. Algunos de los poetas compilados en "País imaginario" aparecen también en otras antologías de poesía hispanoamericana realizadas por críticos, editoriales y "grupos" muy distintos entre sí (por ejemplo "Cuerpo plural", editada por Pretextos y el Instituto Cervantes). En todo caso, una antología (incluso las malas, como "Poesía ante la incertidumbre") no son sino catálogos parciales: conjeturas.


-¿Cómo definiría su discurso?¿Con qué poetas de su generación en América Latina podría encontrar conexiones? Refiérarse brevemente a ellas.

No sé si pueda definir mi discurso como otra cosa que una superficie deslizante. Más que un arquitecto, me considero un piloto: procuro tomar las curvas como vienen. Y cada curva es diferente. Puedo decir alguna obviedad: me interesa la tradición, me interesa la tecnología lo-fi, me interesa la calle. Me interesan, sobre todo, las poéticas queer: es decir fronterizas, transtextuales. Me identifico con muchos poetas latinoamericanos, uf, no me atrevería ni a intentar un catálogo. Pese a la impune ingenuidad de los que quieren que la poesía siga siendo lo que era, somos una generación Massive Attack. Sería más fácil para mí mencionar a los poetas que envidio, los que a veces me dan rabia de tan buenos que son: Luis Felipe Fabre, Germán Carrasco, Angelica Freitas, Martín Gambarotta, Maricela Guerrero, José Eugenio Sánchez... Por otro lado, algunas de las poéticas que más me interesan son de índole conceptual: no habría modo de antologarlas en un libro. Me refiero a obras como las de Efraín Velasco, Benjamín Moreno, Leslie García o Eugenio Tisseli.

-País imaginario, más aún si sus autores, Medo, Arteca y Del Pliego, es un libro de estudio crítico con aspiraciones canónigas o un trabajo de lectura poética?

Me temo que se trata de una pregunta que ha sido superada ya por las condiciones del terreno. Quiero decir: a estas alturas, una antología tiene que renunciar al espíritu canónico para ser digna de estudio. De ahí, creo yo, la proliferación de este tipo de artefactos. lo canónico ha vuelto a ser (supongo que por fortuna) lo que era en los mejores períodos de la literatura: un tema sin conexión con el presente. No creo que a Rabelais le haya importado nunca un ápice la devota lectura que yo suelo hacer de él.

-¿Qué expectativas tiene para Ud. la publicación de esta obra en España?

Tanto como expectativas... Bueno, supongo que me doy por bien servido si el libro encuentra lectores. De preferencia, lectores enemigos: un obra literaria que no irrita a nadie es una verdadera lástima, un desperdicio de papel.

Rocío Cerón

Rocío Cerón, destacada poeta mexicana, como nuestro querido Julián, ha publicado, entre otros, los libros de poemas Litoral (filodecaballos, 2001), Basalto (Ediciones sin Nombre-CONACULTA, 2002), Soma (Ediciones Eloísa, Buenos Aires, Argentina, 2003) y Apuntes para sobrevivir al aire (Ediciones Urania, 2005). 

-¿Qué opinión le merece la publicación de este libro en la península?¿Podríamos hablar de la consolidación de una generación poética?

Más que la consolidación de una generación, creo en una profusa diversidad de voces que están trabajando con las formas y el lenguaje. Lo que presenta País imaginario..es una geografía de autores que no caen en facilismos y donde el lector es una entidad activa que no se involucra a través de sentimentalismos baratos sino a través de complejidades. Muchos de los autores aquí reunidos exigen del lector atención, lo retan a involucrarse en sistemas particulares de sentido y sensaciones.

-¿Con qué poetas de su generación Ud. experimenta vasos comunicantes a nivel de escritura?¿Podría referirse brevemente a ellos?

Me interesan las escrituras donde hay batalla continua con las palabras, donde el hallazgo poético se vuelve certeza/potencia poética. Escrituras que crean afiladas armas verboimagosonoras. Poemas sin sobra, con puño. Pienso en Rodrigo Toscano, en Pablo de Cuba Soria, en Sylvia Figueroa (su libro Carne prensada) y en poetas de otras latitudes (e idiomas) como Morten Sondergaard de Dinamarca o Dorothea Lasky o Stuart Krimko de Estados Unidos. 

-Desde México hubieron algunas reacciones adversas frente a la publicación de la primera edición, ¿Ud. las comparte?

Creo que toda antología debe estar abierta a la crítica y, a la vez, creo que toda antología debe ser, y es, una postura que, por donde quiera que se le vea, será arbitraria a ojos de muchos. Esa es su condición natural. No comparto las críticas pero sé que es criticable, como cualquier otra antología. 

-¿Qué proyectos poéticos viene desarrollando actualmente?

Estoy trabajando en Diorama, una pieza interdisciplinaria de poesía expandida compuesta por un paisaje sonoro y piezas visuales que crean una acción poética donde se conjuntan, a nivel escénico, el trabajo en colaboración de música, piezas visuales y poesía. Esta pieza representa el trabajo en colaboración a partir de un texto poético de mi autoría, el poemario Diorama. La contaminación de lenguajes ha sido, y es, la base de una estrategia creativa donde parto del poema como principio básico, como pretexto-detonador para la creación conjunta.

2 usos del verbo:

Anónimo dijo...

Una duda, en la foto que acompaña la entrevista con Julián Herbert ¿quién de los dos es el poeta?

Anónimo dijo...

ehhh... Anonimo.... creí que el de la derecha eras vos...


Cuidado y nos morimos todos de la risa con ese pésimo chiste... PERRO